jueves, 29 de enero de 2009

"Una cosa es inventar un encuentro entre mandatarios, pero otra diferente es falsificar una fotografía como lo han hecho"



Todo comenzó cuando al caudillo venezolano se le fue la lengua diciéndole al mundo que Fidel ya no aparecería más।


Confesando así el estado terminal del octogenario dictador y provocando enorme malestar entre la dirigencia cubana, principalmente al presidente Raúl Castro, pues esa información era secreta y no estaban preparados para manejarla en forma pública dentro de su país. Peor aun en medio de la transición presidencial estadounidense y cuando Raúl tenía previsto para esta semana ausentarse del país en viaje oficial a Rusia.
Las quejas cubanas no se hicieron esperar. Por eso Chávez trató de remendar el capote con inusual insistencia diciendo que Fidel estaba vivo, que le había escrito una carta y que además seguía con sus reflexiones.
Viendo que nada echaba para atrás su lenguarada acordó con Cristina Kirchner para que ésta se prestara -de acuerdo con los cubanos- para una "entrevista fotográfica con Fidel" en su viaje oficial a Cuba.
El nieto del Presidente y jefe de su guardia personal, Raúl Eduardo Castro, con altura similar a su tío Fidel, se puso un mono de gimnasia, de color distinto a los anteriores, y posó con la argentina. Gracias a la tecnología del Photoshop le pegaron la cara y una mano de Fidel tomada en una foto meses atrás.
¿Si era tan sencillo el acto por qué no ingresó el fotógrafo de la delegación argentina? ¿Si la foto era digital por qué no se la entregaron de inmediato a los argentinos en vez de tener que viajar a Caracas -en un avión de los pagados por Pdvsa- el vicecanciller cubano Alejandro González Galeano y en medio de una cena de ella con Chávez entregarle la foto "que Fidel quería que usted tuviera en sus manos" para ser entregada a la prensa desde Buenos Aires?
El análisis posterior hecho por www.periódicotribuna.com.ar despejó las pocas incógnitas que quedaban: diferencias de tamaño de los dos personajes y de los pixelados de las caras y el menor deterioro de Castro en comparación con las últimas fotos "verdaderas".
Añádase que la foto no ha sido publicada en Granma. Por todo esto la proxeneta argentina tendrá su premio venezolano: una moratoria de la deuda que su país tiene con Venezuela y el pago de $1.300 millones al grupo Techint por sus acciones de Sidor&
“Siempre veras la misma calaña reunida, es usual entre los seres de rapiña” (Abel Desestress)