martes, 15 de abril de 2008

El presidente me ha enviado a revisar todas las concesiones


Peligrosa tendencia estatizadora en Venezuela

La locura no solo es peligrosa, es tambien contagiosa. (Abel Desestress)

Ahora revisarán la concesión minera de PMG GoldFields, una de las mayores productoras de oro de la región, luego de reclamos sindicales. La ola estatista respondería a apetitos electorales de Chávez

El Ministro de Industrias Básicas y Minerías de Venezuela, Rodolfo Sáenz Roque, indicó este lunes que se revisará la concesión de una de las mayores mineras del país.

“Hemos citado a representantes de la empresa (PMG GoldFields) para informarles que tienen que cumplir con lo que ofrecieron a los mineros. Ya basta de que las empresas vengan a explotar concesiones, desalojen a los antiguos mineros, los coloquen en la calle y no les paguen” aseveró Sáenz Roque.

En una declaración más preocupante aún, agregó que “el presidente me ha enviado a revisar todas las concesiones, unas que ya han sido otorgadas, otras que están en proceso, otras que están por caducar, y estamos abriendo procesos a muchas otras empresas”.

Los mineros exigen una indemnización de 23.000 dólares por parte de la empresa PMG GoldFields, que desarrolla sus tareas en el Estado de Bolívar (a 650 kilómetros de Caracas), el mismo que Sidor, informó el portal de la cadena televisiva Globovisión.

De acuerdo a varios analistas, las estatizaciones que se están llevando adelante responderían no a un interés económico sino electoral. El Estado de Bolívar cuenta con un millón y medio de habitantes, y es la región con más obreros sindicalizados del país.

Además, la popularidad de Chávez en ese Estado había caído mucho, y necesitaba algo que remontara su imagen. De ahí que la forma para repuntar fuera un impulso a su “revolución bolivariana” ante el avance de la inflación, la escasez alimentaria y los escándalos de corrupción.

En las últimas dos semanas, Chávez anunció la estatización de las tres principales cementeras del país, la Siderúrgica Sidor y también militarizó 32 fincas.