domingo, 16 de marzo de 2008

El Gobierno tibetano en el exilio confirma 80 muertos en las últimas protestas de Lhasa


El poder de la palabra y la fuerza del pensamiento. siempra habra de romper las dictaduras. (Abel Desestress)

El Gobierno tibetano en el exilio ha confirmado que 80 personas han muerto y 72 han resultado heridas durante las últimas protestas en la capital de la región de Tíbet, Lhasa, en respuesta a las estimaciones formuladas por exiliados tibetanos que elevaban ayer a un centenar las víctimas mortales tras los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad chinas.

"En lo que se refiere al número de cuerpos, es ochenta", declaró el portavoz del Gobierno en el exilio, Thubten Samphel, que además indicó que otras 72 personas habían resultado heridas durante el transcurso de los disturbios.

El Gobierno chino lanzó un ultimátum de 48 horas a los manifestantes por la independencia del Tíbet para que cesen las protestas que han originado los peores episodios de violencia desde 1989.

Las autoridades judiciales dieron a los manifestantes hasta el lunes por la noche para dar un giro a los acontecimientos a cambio de una amnistía. "Los criminales que no se rindan antes de la fecha límite serán castigados cumpliendo con la ley", anunciaba la página Web del Gobierno tibetano en China.

Las autoridades de Beijing señalaron también que aquellos que apoyen o cobijen a los manifestantes serán castigados y que por contra se recompensará a aquellos que ofrezcan información. La televisión tibetana, controlada por el Gobierno, instó a los ciudadanos a denunciar "el propósito malintencionado" del Dalai Lama.

Además, la presión internacional aumenta sobre Beijing. Australia, Estados Unidos y Europa instaron a China a encontrar una solución pacífica, mientras que Taiwán condenó la represión ejercida contra los tibetanos por parte del Gobierno chino.