miércoles, 14 de mayo de 2008

El pingüino que perdió la brújula


Un pingüino patagónico dejó atónitos a los científicos al aparecer en uno de los puntos más desérticos de la costa peruana, 5.000 kilómetros al norte de su hábitat natural.
El ejemplar solitario de pingüino de Magallanes abandonó las frías aguas antárticas del sur de Chile, que tienen una temperatura marina de unos 8 grados centígrados, y viajó hasta la Reserva Nacional de Paracas, donde el mar alcanza los 14 grados.

La comunidad científica ha venido mostrando preocupación porque el calentamiento global traiga confusión en los patrones migratorios de las especies, aunque en este caso las evidencias indican que el pingüino, simplemente, se perdió.

Sin embargo, científicos del Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA) de Perú emprenderán un monitoreo especial de la fauna en las costas peruanas para detectar otros posibles casos de migración desde aguas chilenas.

El camino de vuelta

El espécimen de Spheniscus magellanicus, después de todo, tuvo suerte.

Lo encontró un pescador que se percató de que el animal presentaba una herida en el ala derecha, y lo entregó a los guardaparques de la Reserva Nacional de Paracas, quienes lo curaron y acogieron.

El ave, de unos 2 kilos de peso y 48 centímetros de altura, permanece en proceso de rehabilitación y una vez que se recupere se devolverá a las aguas para que inicie su camino de regreso, según informa la página electrónica del INRENA.


El pingüino de Humboldt local podría declarar "non grato" al visitante.
Patricia Saravia, bióloga de la Reserva Nacional de Paracas, destaca que el pingüino fue hallado en plena etapa de muda (recambio de pluma), por lo que se supone que permaneció varias semanas en Perú antes de ser encontrado.

El pingüino de Magallanes se parece a su pariente el pingüino de Humboldt (Spheniscus humboldti) que habita en las costas de Paracas.

No obstante, los expertos estiman que los pingüinos locales podrían no estar felices con la presencia entre ellos del viajero sureño y someterlo a una situación de "aislamiento", por lo cual la mejor opción es hacer que vuelva cuanto antes a su entorno natural.