lunes, 11 de febrero de 2008

La contundente victoria de Barack Obama, aloca a HILLARY CLINTON


Hillary Clinton, que sacrificó ayer a su primera víctima. Patti Solis, jefa de campaña de la senadora, fue destituida ayer por su jefa, y sustuida por Maggie Williams.
Según los cálculos de la cadena CNN, Obama acumula ya 918 delegados por 885 de la ex primera dama, que lidera todavía la carrera demócrata por la presidencia si sumamos los «superdelegados», que le atribuyen un total de 1.108 votos frente a los 1.049 que se apuntan al senador de Illinois.
Hillary, que todavía cuenta con mayores apoyos en el «establishment» demócrata, suma ya 223 superdelegados, mientras que Obama sólo ha recibido el apoyo de 131 superdelegados (los senadores John Kerry y Ted Kennedy, entre otros). Y en una carrera tan empatada, los líderes demócratas temen que la llave de la nominación del candidato o candidata en la convención de Denver (Colorado), a finales de agosto, esté en manos de estos 796 «super» electores, una suerte de aristocracia con voto de calidad compuesta por dirigentes y ex altos cargos del partido, libres de votar al candidato que quieran.
La última cvez que esta categoría de delegados jugó un papel relevante fue en las primarias de 1984. Como confirmó un portavoz de la senadora Clinton a «The Washington Post», «en estos momentos, todo el mundo se está partiendo la crisma para intentar lograr el apoyo de los superdelegados que faltan».
Para hacerse a la idea de la importancia de su voto, los analistas recuerdan estos días que los más de 400 superdelegados que aún no se han casado con nadie -una decisión que pueden tomar a última hora en la misma convención- equivalen a los delegados que envía el estado más poblado, California.
Tres estados mañana